La próxima semana se cumple 1 mes de los referidos de J para Educación Física Adaptada, Terapia Física y Terapia Sicológica.
Que ha ocurrido con esto, NADA, aunque todavía quedan unos días para el término de 30 días que el DE toma para procesar los referidos. No debo ser injusta y debo esperar a que se cumpla el término antes de decir algo. Quien sabe y me llamen la próxima semana para darle fecha a J para sus terapias.
Anoche J tenía varias tareas y estoy dejando que Francisco trabaje con él pues responde mejor con Francisco.
Voy a tener que tomar una decisión en términos de mi horario diario. Estoy llegando demasiado tarde a la casa. Todavía anoche a las 8:00 p.m. no había podido bañar a J y a esa hora aún estaba haciendo tareas. Y eso que Kimberly me ayuda en muchas cosas pero hay días que llega a encerrarse en su cuarto a hacer sus trabajos de la escuela y a estudiar. Francisco llega más tarde y está ayudando con J con sus tareas.
De verdad que estoy pasando por una situación de “stress” increíble. Cuando hay un hijo con necesidades especiales, que demanda mucha atención, esto se suma a la ya tan complicada vida que llevan los padres que trabajan fuera de la casa. Yo se que muchas mujeres pasan por esto y que no debería quejarme pero es que estoy llegando a un punto que siento que voy a explotar.
Reconozco que mi humor ha cambiado y últimamente no tengo la misma paciencia por eso creo que tengo que sentarme y analizar bien que alternativas hay. Francisco también se siente con “stress” pues no hay descanso. Siempre nos sentimos agotados tanto física como mentalmente.
Nosotros trabajamos 7 días a la semana pues inclusive los sábados y domingos madrugamos y hay miles de cosas que hacer. Los sábados ya a las 7:00 a.m. Francisco y J están en la calle y comienza la jornada de terapias. También para J esto es fuerte pues los sábados son como un día más de escuela.
Imagínense si nosotros nos sentimos así, como debe sentirse J que no tan solo pasa por su “stress” sino que absorbe el nuestro.
Que ha ocurrido con esto, NADA, aunque todavía quedan unos días para el término de 30 días que el DE toma para procesar los referidos. No debo ser injusta y debo esperar a que se cumpla el término antes de decir algo. Quien sabe y me llamen la próxima semana para darle fecha a J para sus terapias.
Anoche J tenía varias tareas y estoy dejando que Francisco trabaje con él pues responde mejor con Francisco.
Voy a tener que tomar una decisión en términos de mi horario diario. Estoy llegando demasiado tarde a la casa. Todavía anoche a las 8:00 p.m. no había podido bañar a J y a esa hora aún estaba haciendo tareas. Y eso que Kimberly me ayuda en muchas cosas pero hay días que llega a encerrarse en su cuarto a hacer sus trabajos de la escuela y a estudiar. Francisco llega más tarde y está ayudando con J con sus tareas.
De verdad que estoy pasando por una situación de “stress” increíble. Cuando hay un hijo con necesidades especiales, que demanda mucha atención, esto se suma a la ya tan complicada vida que llevan los padres que trabajan fuera de la casa. Yo se que muchas mujeres pasan por esto y que no debería quejarme pero es que estoy llegando a un punto que siento que voy a explotar.
Reconozco que mi humor ha cambiado y últimamente no tengo la misma paciencia por eso creo que tengo que sentarme y analizar bien que alternativas hay. Francisco también se siente con “stress” pues no hay descanso. Siempre nos sentimos agotados tanto física como mentalmente.
Nosotros trabajamos 7 días a la semana pues inclusive los sábados y domingos madrugamos y hay miles de cosas que hacer. Los sábados ya a las 7:00 a.m. Francisco y J están en la calle y comienza la jornada de terapias. También para J esto es fuerte pues los sábados son como un día más de escuela.
Imagínense si nosotros nos sentimos así, como debe sentirse J que no tan solo pasa por su “stress” sino que absorbe el nuestro.































