En la clase de matemáticas están trabajando con el reloj. Yo nunca me preocupé para cuando llegaran a trabajar esta destreza pues J siempre ha sido un poco obsesivo con lo que tiene que ver con el reloj, calendarios, fechas, etc.Alguien una vez me comentó que esto de J fijarse tanto en las fechas y horas y ser tan rígido con este tema probablemente se debe a que es una forma que J ha encontrado para compensar un problema que tienen las personas con Autismo y es el ubicarse en tiempo y espacio.
El asunto es que ayer le dieron en la clase de matemáticas unos problemas verbales para resolver. En los problemas tenían que calcular cuanto tiempo había pasado entre una hora y otra. Por ejemplo; uno de los problemas decía “¿cuánto tiempo ha pasado entre las 8:45 y la 1:45?” Yo pensé que seria difícil explicarle a J como hacer el cálculo pero no hice más que terminar de leerle el problema y J contestó “5 horas”. Así fue con los demás problemas, rapidito sacaba la respuesta. No saben el alivio que sentí al ver que domina tan bien este tema del reloj.
Uno de los regalos de Reyes para J fue un reloj. Desde que J vio ese reloj quedó encantado y no se lo quita. Decidimos regalarle este reloj para Reyes, aunque lo pensé mucho, pues J decía que “necesitaba un reloj”.
No le había comprado un reloj antes pues se que esto tiene sus ventajas y desventajas. Las ventajas son que si uno le dice a J “a las 7:00 p.m. vas a bañarte” él está pendiente a la hora en su reloj y a las 7:00 en punto viene y me dice “son las 7 es hora de bañar”. Veo también que él siente cierto tipo de seguridad teniendo un reloj. Pienso que el tenerlo lo ayuda en cierto sentido con su forma de ser. Como es tan estricto con sus horarios pues el tener el reloj lo ayuda en eso.
Por otro lado las desventajas son que esto mismo de ser estricto causa cierto enojo en él si no se cumple con horarios establecidos. Por ejemplo en la escuela la hora de la merienda en la mañana es a las 9:00 a.m. Si la maestra se pasa por unos minutos J se molesta y le dice “es hora de la merienda”.
La ASE en algunas ocasiones me llegó a mencionar que J le recordaba a la maestra que era hora de la merienda y para aquel tiempo no tenia reloj pero J se las arreglaba para estar pendiente a la hora. J tiene una habilidad o puntería con los horarios aunque no tenga reloj, es como si tuviera un reloj interno.
J anda con el reloj puesto todo el día. Solo para bañarse se lo quita y si lo dejaran se baña con el reloj. Cuando sale de bañarse en la noche quiere ponerse el reloj nuevamente pero le digo que no y entonces insiste en llevarlo al cuarto para ponérselo sin falta en la mañana antes de ir a la escuela. Pero no crean, en varias ocasiones ha dormido con el reloj puesto.
J es inmaduro en muchas cosas especialmente al compararlo con niños de su edad pero aunque suene contradictorio a veces lo veo como un viejito en el cuerpo de un niño de 8 años. Lo digo en el sentido que J es bien estricto con lo que tiene que ver con seguir reglas, es muy disciplinado, muy cuidadoso aunque no organizado.
Pues ahora el asunto este del reloj nos ha traído otro dilema. J el otro día me dijo “necesito una alarma” Poooooor Dios, para que rayos este niño quiere una alarma. Miedo le tengo que aprenda a configurar la alarma de mi cuarto y se pase poniendo la alarma para cualquier cosa, jajajaja.
Yo- J tú no necesitas una alarma
J- si, necesita una alarma para despertarme
Yo- ya tenemos una en el cuarto y con esa nos despertamos
J- ¡YO NECESITO UNA ALARMA!
Yo- NO y se acabó el tema de la alarma.
































