En estos últimos días Francisco y Yo hemos estado pensando en J y sus comportamientos recientes en las terapias.
Debo decir que el viernes y sábado se portó bien en sus terapias luego de la conversación de Francisco con él.
Lo positivo en todo esto es que J entiende muy bien el concepto de que las malas acciones o comportamientos tienen consecuencias y pues trata de controlar estas.
Por otro lado, sus comportamientos no son a propósito y no son culpa de él y esto es algo que a veces se nos olvida o se les olvida a otras personas. El viernes estuve reunida con el sicólogo de J y pues el Dr. me recordó y recalcó este punto, no es culpa de J.
Claro que esto no significa que dejemos de modificar conductas y tampoco significa que se le permitirá a J hacer lo que quiera. Lo que significa para nosotros es que hay que comprenderlo mejor, que debemos ceder y llegar a términos satisfactorios, que hay cosas que por el momento podemos obviar o posponer, que hay que buscar otras alternativas.
Yo tengo una opinión que tal vez sea distinta a las de muchos y de hecho hay gente que me ha dicho que no coinciden con mis ideas.
Me refiero a sobre que considero más importante referente a las metas o logros que queremos cumplir u obtener con J.
Yo prefiero que J aprenda a cepillarse los dientes solo vs que aprenda a amarrarse un zapato. Para mi el que J aprenda a amarrarse los zapatos pasa a otro plano en la lista de metas. No quiere decir que en un futuro lo intentemos nuevamente pero por el momento seguimos resolviendo con velcro, crocs o ayudarlo en esta área.
Yo prefiero que J continúe en el Tae Kwon Do que es algo que ha demostrado que le gusta y pues realiza actividad física y desarrolla sus áreas motoras y no obligarlo a que aprenda a correr bicicleta que es algo a lo que le tiene miedo y nunca ha querido intentar.
Prefiero que se le permita comenzar a utilizar la computadora para realizar algunos trabajos escolares pues J a través de los años ha demostrado que domina la mecánica de la escritura y esta destreza pero le cuesta mucho escribir por las razones que ya todos conocemos. Esto no quiere decir que se sustituya totalmente el uso del lápiz pero si llegar a un acuerdo entre el uso de la computadora y el lápiz.
Que se bañe solo, que se sirva su comida, que seleccione su ropa y se vista apropiadamente, que se peine, que tome las cosas de la nevera sin tener que pedir ayuda, que aprenda a cruzar la calle, que aprenda a distinguir entre quien es una buena persona y quien no, que aprenda a protegerse, que pueda ir a la tienda y comprar lo que necesite. Estas si son cosas que considero que debemos esforzarnos en conseguir que J logre, ya algunas de ellas se están logrando, y otras se trabajaran a corto, mediano y largo plazo.
Todas estas destrezas que he mencionado son importantes para el desarrollo de vida independiente y pues para mi son muy importantes.
Otro factor que ya mencioné antes es el que J está sobrecargado. Yo no había caído en tiempo hasta el viernes, luego de la conversación con el Dr., de todas las horas de intervención que J recibe a la semana. Yo solo contaba sus terapias que totalizan 4 ½ horas pero sacó cuenta el Dr. y me dijo que las horas que J pasa en la escuela se tienen que considerar y son 30 horas semanales y sumémosle 8 horas adicionales a la semana de intervención en la casa. Todo esto totaliza alrededor de 42 horas semanales.
Esto es una jornada completa de trabajo para un niño de 8 años el cual tiene que hacer un esfuerzo mayor que otros para poder competir en la escuela, realizar lo que se le pide en las terapias, realizar sus tareas o simplemente salir adelante
No se, creo que es momento de analizar y reducir el tren de vida......
Debo decir que el viernes y sábado se portó bien en sus terapias luego de la conversación de Francisco con él.
Lo positivo en todo esto es que J entiende muy bien el concepto de que las malas acciones o comportamientos tienen consecuencias y pues trata de controlar estas.
Por otro lado, sus comportamientos no son a propósito y no son culpa de él y esto es algo que a veces se nos olvida o se les olvida a otras personas. El viernes estuve reunida con el sicólogo de J y pues el Dr. me recordó y recalcó este punto, no es culpa de J.
Claro que esto no significa que dejemos de modificar conductas y tampoco significa que se le permitirá a J hacer lo que quiera. Lo que significa para nosotros es que hay que comprenderlo mejor, que debemos ceder y llegar a términos satisfactorios, que hay cosas que por el momento podemos obviar o posponer, que hay que buscar otras alternativas.
Yo tengo una opinión que tal vez sea distinta a las de muchos y de hecho hay gente que me ha dicho que no coinciden con mis ideas.
Me refiero a sobre que considero más importante referente a las metas o logros que queremos cumplir u obtener con J.
Yo prefiero que J aprenda a cepillarse los dientes solo vs que aprenda a amarrarse un zapato. Para mi el que J aprenda a amarrarse los zapatos pasa a otro plano en la lista de metas. No quiere decir que en un futuro lo intentemos nuevamente pero por el momento seguimos resolviendo con velcro, crocs o ayudarlo en esta área.
Yo prefiero que J continúe en el Tae Kwon Do que es algo que ha demostrado que le gusta y pues realiza actividad física y desarrolla sus áreas motoras y no obligarlo a que aprenda a correr bicicleta que es algo a lo que le tiene miedo y nunca ha querido intentar.
Prefiero que se le permita comenzar a utilizar la computadora para realizar algunos trabajos escolares pues J a través de los años ha demostrado que domina la mecánica de la escritura y esta destreza pero le cuesta mucho escribir por las razones que ya todos conocemos. Esto no quiere decir que se sustituya totalmente el uso del lápiz pero si llegar a un acuerdo entre el uso de la computadora y el lápiz.
Que se bañe solo, que se sirva su comida, que seleccione su ropa y se vista apropiadamente, que se peine, que tome las cosas de la nevera sin tener que pedir ayuda, que aprenda a cruzar la calle, que aprenda a distinguir entre quien es una buena persona y quien no, que aprenda a protegerse, que pueda ir a la tienda y comprar lo que necesite. Estas si son cosas que considero que debemos esforzarnos en conseguir que J logre, ya algunas de ellas se están logrando, y otras se trabajaran a corto, mediano y largo plazo.
Todas estas destrezas que he mencionado son importantes para el desarrollo de vida independiente y pues para mi son muy importantes.
Otro factor que ya mencioné antes es el que J está sobrecargado. Yo no había caído en tiempo hasta el viernes, luego de la conversación con el Dr., de todas las horas de intervención que J recibe a la semana. Yo solo contaba sus terapias que totalizan 4 ½ horas pero sacó cuenta el Dr. y me dijo que las horas que J pasa en la escuela se tienen que considerar y son 30 horas semanales y sumémosle 8 horas adicionales a la semana de intervención en la casa. Todo esto totaliza alrededor de 42 horas semanales.
Esto es una jornada completa de trabajo para un niño de 8 años el cual tiene que hacer un esfuerzo mayor que otros para poder competir en la escuela, realizar lo que se le pide en las terapias, realizar sus tareas o simplemente salir adelante
No se, creo que es momento de analizar y reducir el tren de vida......































